El 3 de febrero, la Agencia Espacial Europea anunció el descubrimiento de un nuevo exoplaneta. COROT-7b fue descubierto por el telescopio espacial francés CoRoT y está situado a unos 500 años-luz, orbitando una estrella algo más pequeña y fría que el Sol (COROT-7).
El exoplaneta COROT-7b, fue el primero en el que se pudo confirmar una estructura rocosa, y no gaseosa como viene siendo habitual en este tipo de cuerpos (Júpiters calientes). Su composición hace que sea un exoplaneta relativamente similar a la Tierra: el doble de grande y con una masa cinco veces mayor; su densidad, en cambio, sería parecida a la de la Tierra.
Este descubrimiento entusiasmó a los científicos, aunque el planeta orbita su estrella a una distancia inferior a 0,02 UA, su diámetro estimado es alrededor de 1,7 veces el de la Tierra, por lo que sería la Súper-Tierra más pequeña medida hasta la fecha y una de las más similares en cuanto a densidad y composición.
La órbita de COROT-7b es extremadamente cercana a su sol, apenas 2,5 millones de kilómetros (la órbita media de Mercurio es de 58 millones de kilómetros, y la de la Tierra de 150 millones de kilómetros).
Debido a su extrema cercanía con su estrella, es un gran candidato para ser un “planeta de lava”: se cree que tiene una superficie cubierta por un mar de roca fundida y metal con una temperatura media de entre 1000 y 1500 °C
Si estuviésemos en COROT-7b, su sol cubriría gran parte del cielo. Además, COROT-7b tiene una órbita síncrona, siempre presenta la misma cara hacia la estrella que orbita, similar a lo que sucede en nuestra luna y otros objetos que orbiten relativamente cerca; el planeta tarda lo mismo en girar sobre sí mismo (un día) que en girar alrededor de su sol (un año).
Debido a todo esto, COROT-7b sería un auténtico infierno, la temperatura media del planeta ronda los 1.000 grados, mientras que, en la cara expuesta a la estrella, se superarían los 2.300 grados, suficiente para "evaporar" la roca.
Es una de las pocas Súper-Tierras con una atmósfera, pero ésta es muy delgada y tenue con pequeñas cantidades de vapor de agua y varios metales en forma gaseosa debido a las condiciones extremas en su superficie. La atmósfera de COROT-7b no tiene gases como vapor de agua o dióxido de carbono, se compone básicamente de lo que podría llamarse "roca vaporizada" con predominancia de elementos propios de los silicatos: aluminio, calcio, hierro, magnesio... los elementos principales de la corteza terrestre y de este exoplaneta. Teóricamente, en este planeta se podría observar una lluvia de rocas similar a la lluvia en la Tierra: según asciende el vapor en la atmósfera se enfría y se condensa, formando enormes "nubes de rocas" que comenzarían a condensarse y a caer sobre la superficie del planeta en forma de pequeños guijarros formados por distintos tipos de rocas.
+info: Space.com

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