HD 189733b es un gigante gaseoso extrasolar descubierto en 2005, está situado a 63 años luz de distancia. Ya era conocido por todos los astrónomos exoplanetarios por ser uno de los pocos mundos de los que hemos podido obtener un espectro de transmisión, o lo que es lo mismo, sabemos cómo se vería una puesta de sol en este mundo.
El 20 de marzo de 2007, se publicaron en la revista científica Nature los estudios de seguimiento del análisis espectral de HD 189733b. Dichos estudios mostraban evidencias de moléculas orgánicas por primera vez en un exoplaneta. Posteriores análisis confirmaron la presencia de vapor de agua en el espectro de HD 189733 b, pero no solo encontraron vapor de agua, también había metano en la atmósfera de este gigante gaseoso. Aunque las condiciones en HD 189733 b son muyyyy difíciles para albergar vida, a continuación veremos porqué, sigue siendo la primera vez que una molécula clave para la vida orgánica se encuentra en un planeta extrasolar.
El equipo del telescopio espacial Hubble logró determinar el color del planeta HD 189733 b tal y cómo lo vería un ojo humano. ¿El resultado? HD 189733b es de un color azul profundo. Estos resultados son impresionantes porque se trata de la primera vez que medimos el color de un exoplaneta en el espectro visible (290–570 nm). Hasta ahora se habían llevado a cabo observaciones similares únicamente en infrarrojo. Pero por eso mismo debemos ser cautos. No podemos ver HD 189733 b directamente y detectamos su presencia al medir la disminución de brillo de la estrella cuando el planeta pasa por delante suyo. El color de HD 189733 b se puede estimar al comparar la luz emitida antes y después de que el planeta pase por detrás (eclipse secundario) de la estrella. El equipo del Hubble ha determinado el color con solamente dos valores en el espectro de reflexión del planeta. En la región del espectro correspondiente al azul se observa una ligera disminución del brillo -un 0,13%- mientras que en la región del amarillo y naranja el brillo es prácticamente constante.
A pesar del color azulado, no caigamos en la tentación de pensar que se trata de una especie de planeta gemelo de la Tierra, cubierto por agradables océanos de agua líquida... HD 189733 b no es para nada un paraíso, su color azul se debe probablemente a que está cubierto por nubes de granos de silicatos y sodio. Los granos de silicato se encargan de dispersar la luz azul, mientras que el sodio absorbe las longitudes de onda del rojo y del naranja. Nada de océanos, solo silicatos evaporados que al enfriarse precipitan en forma de cristales...
HD 189733 b es un Júpiter caliente con una temperatura infernal de unos mil grados Celsius, como tantos otros planetas cercanos a su estrella, sufre un acoplamiento de marea, un día equivale a un año y el planeta siempre ofrece la misma cara a la estrella. En este tipo de planetas es lógico esperar un enorme gradiente térmico entre la cara iluminada y la mitad que vive en la noche eterna. Sin embargo este no era el caso de HD 189733 b, el calor se distribuía casi al instante por todo el planeta. La explicación de los científicos para esta homogeneidad térmica es aterradora, vientos de más de 7000 km/h soplan constantemente desde el hemisferio diurno (siempre de cara a su estrella) al nocturno (siempre oculto) distribuyendo el calor por todo el planeta.
En resumen, HD 189733 b es un infierno con temperaturas de 1000 ºC y una cubierta nubosa formada por silicatos, los días en que el calor lo permite llueven cristales y probablemente no sólo de arriba a abajo, también de horizontalmente debido a sus vientos huracanados.
+info: Exoplanet.eu

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